Experience BLAST

Una vida de recuerdos

Comienza con un tambaleo, una súplica de no soltarlos y un pedaleo incierto, pero en un abrir y cerrar de ojos ya están lejos. En el vecindario resuenan los “woops” y “aahhs” y nace un ciclista. Desde la primera rodada hasta los trucos y caballitos, o la primera incursión a ese sendero de “choca esos cinco”. Los hitos relacionados con la bicicleta llegan pronto y rápido a partir de la infancia y los recuerdos duran para siempre. A todos aquellos que entienden la libertad de esa primera bicicleta y que recuerdan cómo el ciclismo significaba confianza y camaradería, les invitamos a recordar la magia de esa época. Hola dos ruedas. Hola independencia.

Los sentimientos son universales, pero cada historia es única. Le preguntamos a algunos ciclistas sus recuerdos más preciados de esas primeras experiencias sobre dos ruedas:

BLAST MTB bike

JULIEN ABSALON

padre de Tom (9) y Louca (5)

Como uno de los ciclistas de montaña de XC más exitosos de todos los tiempos, Julien Absalon ha vivido una buena cantidad de travesuras en bicicleta. Pero para este profesional recientemente retirado, nada supera al primer caballito de su hijo.

Padre de dos niños, Absalon estalla con una sonrisa. “Antes de llamarme para que le viera, Tom estuvo fuera de casa durante horas. Fue brillante. Tan pronto como ves a cualquier niño en bicicleta, inmediatamente te das cuenta del placer y de la diversión que está teniendo. Es una locura lo rápido que progresan Tom y Louca. Ahora tengo que montar en bicicleta con ellos y ya no puedo correr como solía hacerlo. Pero han captado los movimientos correctos prácticamente de inmediato y están progresando muy rápidamente”.

Por la forma en que habla, parece sentir cierta nostalgia: “La forma como juegan con sus bicicletas me recuerda a mí y a mi hermano saliendo con nuestras BMX. Tom ha comenzado a construir saltos, pero afortunadamente Louca tiene un lado sensato y conoce sus límites, ¡así que no lo seguirá todavía! De vez en cuando tengo que decirles que reduzcan la velocidad o tal vez que omitan alguna sección del sendero, pero son niños, así que saben cómo caerse”, comenta Absalon con una amplia sonrisa que llega hasta sus ojos.

Kid riding BLAST bike

TIMON y NOEMI RUEGG

23 y 18 años

Para los hermanos suizos Timon y Noemi Ruegg, las bicicletas siempre han sido “uno más de la familia”. Tanto, de hecho, que realmente no recuerdan no montar en bicicleta.

“Bueno, eso no es del todo cierto”, comienza Noemi, de 18 años, que es cinco años más joven que Timon. “Cuando era muy joven, recuerdo estar parada en el jardín con mi cámara cuando Timon y Silas, nuestro hermano mediano, estaban haciendo saltos locos. Siempre quería rodar con ellos, pero era demasiado pequeña y nerviosa”. Timon se ríe al recordarlo. “Eso es muy cierto. Tal vez no fue fácil para ti jugar con nosotros al principio, o incluso seguirnos en los paseos familiares. No te lo poníamos fácil. Silas y yo construíamos saltos siempre que podíamos. ¡Aunque era más joven que yo, siempre fue mejor, pero aun así me hizo seguirlo!”

Noemi llegó a heredar las viejas bicicletas de sus hermanos, así como su coraje y amor por la conducción. “Siempre dije que algún día sería más fuerte que ellos. Ellos se rieron y dijeron que eso no iba a suceder”. Pero tras una serie de convocatorias internacionales y con varios títulos nacionales en su haber, Noemi parece haber cumplido su promesa.

BLAST sticker set

Michael VALGREN

padre de Axel (3 meses)

“¿Mi primera bicicleta?” Michael Valgren se queda en silencio, pensando. “Me encantaría decir que lo recuerdo bien, pero es principalmente por las fotos. Era roja y blanca, con ruedines y me la regalaron en la víspera de año nuevo. ¡Sin embargo, sí recuerdo cuándo mi padre le quitó los ruedines!”, añade, triunfante. “Me empujó con un palo y de repente yo estaba montando en bicicleta solo”.

Valgren amó las bicicletas de inmediato. Esas primeras pedaladas de libertad se convirtieron en todas las tardes y fines de semana libres, que pasaba recreando el Tour de Francia en una colina local que los niños apodaron el Alpe d’Huez. “Mis compañeros solían ganarme. No lo creerías, pero hoy en día todavía les encanta burlarse de mí”, recuerda el ciclista del NTT Pro Cycling con una sonrisa tímida.

Hoy, Valgren está rebosante de amor por su hijo recién nacido. Pero cuando este bebé de 3 meses tenga la edad suficiente, seguramente captará la energía contagiosa de Valgren por estar fuera sobre dos ruedas: “Me muero de ganas de enseñarle a montar en bicicleta. Es algo que nunca, nunca olvidarás una vez que hayas aprendido, y quiero ser yo quien se lo transmita. Quiero que crezca montando su bicicleta y que quiera estar fuera y ser libre. Al final es de lo que se trata”.

Únete. Para celebrar el lanzamiento de la BLAST, estamos abriendo la campaña Freedom To Explore a todo el mundo que reconozca cómo las bicicletas significan libertad. Que haya más bicicletas en la órbita familiar solo puede ser algo bueno. Comparte tus recuerdos inolvidables con nosotros usando #FreedomToExplore en las redes sociales.

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